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La perla de La Angostura (Leyenda Prehisp

Escrito por Rafa on . Posted in Blog

Viejas crónicas prehispánicas de la región, recogidas y perpetuadas por los primeros misioneros y pobladores llegados al valle de Guatzindeo, nos trasmiten una bella leyenda de estas tierras.

 

En el bello y fértil valle de Guatzindeo, rodeado por hermosos cerros y montañas liderados por el imponente coloso de El Culiacán, que como leal vigilante, ha resguardado desde la noche de los tiempos su integridad cultural, alimentada por el río Lerma - el imponente río Tololotlan o chilchahuapan- que como arteria vigorosa lo recorre partiéndolo en dos mitades territoriales que fueron campos propicios para los encuentros y desencuentros de las culturas indígenas que en él habitaron. El valle fue una amplia zona de frontera entre dos formas de vida, dos formas de percibir la existencia del ser humano sobre la faz de la tierra entre los refinados y cultos tarascos y los aguerridos y “bárbaros” chichimecas.

Mientras las leyes y costumbres de los tarascos estaban destinadas a mantener el orden social; las normas de convivencia de los chichimecas eran para la supervivencia en función de los alimentos existentes.

Estos últimos se organizaban en pequeñas bandas nómadas, sobreviviendo con frutos y raíces silvestres que las mujeres recolectaban y el producto de la caza que los hombres realizaban.

Eran diestros en el manejo del arco y la flecha, dormían en el suelo o hasta en pantanos, vestían pieles o andaban desnudos sin bañarse y con la cara pintada o rayada. Sus costumbres hoy nos llenarían de pavor o de indignación moral, eran crueles rayando en lo espartano: si nacían gemelos, al más débil lo abandonaban para que muriera, presa de las inclemencias del medio; si nacía con algún defecto físico sufría igual suerte; si por desgracia la madre moría en el momento del parto, se le enterraba con el recién nacido aún vivo, pues no había quién se hiciera cargo de él.

Pero el valle era lugar de confluencia de razas y el gran río su frontera. Como tal y como todas las fronteras de mundo, lo mercantil no podía faltar. Todos sabemos que el comercio es el mecanismo por excelencia para que el hombre se allegue bienes y cosas para satisfacer sus necesidades.

A orillas del Tololotlan se realizaba esta actividad, según la costumbre era cada mes en la noche de luna llena. Los tarascos trían peces, conchas y moluscos frescos de Pátzcuaro, jícaras matizadas de colores y frutas exóticas de la Tierra Caliente, recibiendo a cambio de los chichimecas: sal, ayates y pieles, cuentas de ópalo de la Sierra Gorda y saetas de obsidiana. Este comercio se realizaba por trueque: es decir, cosa por cosa.

Una noche de tianguis cuando la luna brillaba como nunca, varios nobles tarascos vieron a una hermosa joven chichimeca asomándose entre los sabinos del río. A la luz de la luna, dejaba ver su silueta de formas exquisitas, coronadas por una hermosa cabellera negra que le caía sobre los hombros dándole un aspecto atractivo y enigmático. Los nobles pensaron que la chica era digna de ser una más de las mujeres de su rey. Decidieron comprarla a cambio de una hermosa perla de gran tamaño. El trato se cerró con el papá.

De ella nunca se supo nada, pero en su nueva vida gozó de todas las comodidades preferencias que el rey le dispensaba, sin embargo, extrañaba a su familia y a los demás miembros de su pequeña tribu, pasaba las noches enteras en un continuo llanto hasta quedarse dormida de tristeza y agotamiento. En su antiguo hogar también todos la echaban de menos y le reclamaban al padre haberla intercambiado por su desmesurada ambición. Él, lleno de remordimientos caminaba las noches enteras sin rumbo fijo, llevando fuertemente apretada en una de sus manos la perla que le habían dado a cambio, sin que su recuerdo se borrara de su mente.

Una noche, desesperado y caminando por el campo, se detuvo en un pequeño montículo de piedra. En el silencio de noche vio la inmensidad del valle y las imponentes siluetas de los cerros que lo rodean como celosos guardianes, y gritando lastimeramente con todas sus fuerzas, lanzó al vacío la hermosa perla que tantos tristes recuerdos le provocaba.

Cuentan las crónicas que en el lugar donde cayó la perla brotaron las lágrimas de su hija ausente tomando la forma de un hermoso manantial de aguas claras y frescas que apagaron la sed de los habitantes del valle.

Así brotó y así nació nuestro venero de La Angostura.

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Panoramica de Cupareo en HD

Escrito por Rafa on . Posted in Blog

 

Espero que esta panorámica en Alta definicion sea de su agrado, fué tomada hace un par de años desde el Cerro de la Cantera, en Cupareo, Guanajuato. Lo interesante de este tipo de imágenes es que puedes hacerle zoom a la foto para ver a detalle la imágen, se observa claramente todo Cupareo, parte de la Laguna de Yuriria, el Cerro de Culiacán y se alcanza a ver el Sabino, Gto.

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Escrito por Rafa on . Posted in Blog

En Valle de Santiago, Guanajuato; Méx. se encuentran siete cráteres, de ahí su nombre de “El País de las Siete Luminarias”. Sin lugar a dudas, el más conocido de todos es aquél que llaman “La Alberca”, aunque no es el más grande, se localiza en pleno centro de la ciudad. Tiene 750 metros de diámetro y en su interior está lleno de aguas de compuestos sódicos. 

Hay muchas leyendas en la región, algunas de ellas es que han visto volar OVNIs por el lugar, en el que dicen que en sus profundidades hay un túnel secreto donde hay actividad extraterrestre. Otra es la que cuentan que se aparece “el primo” del monstruo del Lago Ness, muchos de los vecinos del lugar aseguran haberlo visto salir a la superficie por las noches. Otros mencionan que es la fuente de la eterna juventud, una de las personas que creía firmemente en esto, era la exprimera dama la Sra. Carmen de López Portillo. 

Los lugareños mencionan que en las rocas de las orillas se han formado las imágenes de la Virgen de Guadalupe, así como la de “Santiaguito” (Santiago Apóstol, santo patrono de la ciudad). Incluso, dicen que “La Alberca” predice los desastres naturales del mundo, sus aguas se ponen de un color sangre, lo cual es una señal inequívoca de algún terremoto o algún capricho de la naturaleza. Incluso, cabe destacar que tiene su propio “día”, ya que el 25 de septiembre, (día de Santa Alberta) se hace una verdadera fiesta popular en donde los vallenses y visitantes disfrutan de la celebración. Pero la historia que les lleva ventaja en popularidad es, sin lugar a dudas, la romántica leyenda del Volcán de la Alberca que dice lo siguiente: 

“Cerca del valle hay un cerro que se parece a un cono pero no es volcán se llama “Cerro de Culiacán”. Dicen que hace muchos años rodaban muchas piedras desde aquel cerro hasta el cráter La Alberca y desde éste volaban las nubes hasta el cerro para dejar caer la lluvia sobre aquél, en una pelea infinita.
¿Cuándo terminó esta “pelea”? Cuando la población pidió al cura del lugar que los uniera “en sagrado matrimonio”. Se cuenta que después de la ceremonia en la que al Cerro de Culiacán se le llamó Julián y el cráter La Alberca se le llamó Alberta ya no “pelearon nunca más”.

 Ahora la historia del “Troll de Valle” seguramente se sumará a las extrañas y alucinantes historias de esta ciudad de las siete luminarias.

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Primero la virgen

Escrito por Rafa on . Posted in Blog

Valle de Santiago, Guanajuato / Luis Aguilar

 

 

Foto: Luis Aguilar / correo

Tras el mito de la presencia de seres extraterrestres que ha envuelto a la ciudad de las siete luminarias, ahora un muñeco o duende (troll) de color verde que supuestamente habla, camina y toma vida por las noches ha movido la tranquilidad de prácticamente toda la ciudad pues decenas de personas llegan hasta la colonia Morelos en donde se dice que lo tienen y hay quien asegura que han pagado hasta 10 y 15 pesos por verlo; en tanto la familia que lo tiene niega todo lo que se dice aún y cuando hay decenas de personas esperando afuera de la casa y les piden verlo.

El rumor se dejó sentir con mayor fuerza a partir del día de ayer en donde incluso en eventos oficiales el comentario se centró en el mismo sentido de que una familia de la colonia Morelos tenía en su poder un duende.

Madres de familia en espera de sus hijos en las afueras de las escuelas también comentaron que un hombre habría encontrado al muñeco en un banco de arena ubicado en el cerro y que lo tenía viviendo con él en su domicilio.

Ya en la colonia el rumor se acrecentó en demasía pues el ir y venir de gente sobre la calle Camembaro dio muestra de la curiosidad que levantó el hecho e incluso había personas esperando en el exterior de la vivienda.

Entre las pláticas que los mismos curiosos tenían entre sí, se podía escuchar que quien lo encontró se lo lleva a trabajar y regresa por la noche, pero que el hombrecillo verde camina, habla e incluso hace travesuras en la tienda de la cuadra por las noches.

En el domicilio marcado con el número 6 de esa calle atendió una mujer quien dijo ser madre del que encontró “el monito” que efectivamente tuvo en su casa y desmintió todos los rumores que se vinieron dando desde la mañana de ayer.

Aseguró que todo se trata de un rumor que los mismos niños inventaron y que ello acarreó que cientos de gentes estuvieran yendo a preguntar y pedir que los dejaran verlo e incluso a querer pagar por ello.

Ante la insistencia de que lo mostrara, la mujer quien no quiso dar su nombre, sólo aseguró que ya no lo tiene, que su hijo lo fue a tirar al cerro, pero hay quienes afirman que aún lo conservan, y que discretamente lo muestran e incluso han estado cobrando 10 y 15 pesos por exhibirlo.

También hay quien dice haber tenido la oportunidad de ver al “duende” y haber tomado fotos con el celular, pero que en ningún momento vieron que hablara o simplemente que se moviera como muchos afirman.

Coincidentemente en agosto del 2009, la presencia de un duende verde en el cerro de la comunidad de la Angostura, provocó la curiosidad de propios y extraños quienes también acudieron a buscarlo pero jamás encontraron nada.

El único registro que se tiene de este hecho es la fotografía que se tomaron un grupo de jóvenes que fueron de día de campo a ese lugar y en la parte intermedia de la imagen del lado izquierdo se ve la silueta de un hombrecillo verde, pero tal parece que la foto no está manipulada.

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